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Málaga - Costa del Sol Occidental

12 septiembre de 2014

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¿Qué es un T-Bone?

06 junio de 2014

Un T-bone  se trata de un corte, no de una pieza. La diferencia estriba en que la pieza sería, por ejemplo, un solomillo entero, un lomo entero, etc., y el corte es una sección de estas piezas.

Adquiere este nombre debido a tener un hueso en forma de "T" con solomillo y lomo a cada lado del hueso. De hecho este corte debe tener los dos, una parte, la más pequeña a un lado es el solomillo (una parte de este) y la otra parte es el lomo. Así que estamos hablando también de un corte que se saca de la parte baja del lomo del vacuno.

El solomillo empieza a partir de la séptima costilla pero comienza a tener el grosor suficiente desde la décima, es de donde sale este corte carne conocida como T-Bone.

Antes de seguir nos gustaría destacar que nosotros catalogamos tres cortes en el lomo:

  - Chuletón de lomo alto (las cinco primeras chuletas).
  - Chuletón de riñonada (las cinco chuletas centrales).
  - T-bone (las cuatro chuletas del lomo bajo con grueso suficiente del solomillo).

 

Cabe destacar que en la actualidad la famosa “T” no la puedes ver en los cortes que te presenten ya que esta despojada de la parte superior. Esto viene como consecuencia de una nueva normativa que obliga a la eliminación del hueso del espinazo en todas las carnes de procedencia vacuna. Queda así un poco “huérfano” esta famosa pieza de carne.

Como una curiosidad más queremos contaros que el corte es muy típico en Estados Unidos. Dentro de ellos es muy conocido el estilo New York que nos indica el grosor de la pieza, este tiene que ser  igual al de la moneda de un cuarto de dólar, 24,26 mm.

Chuletón de buey

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Orígenes de dichos y refranes gastronómicos.

09 abril de 2014

¿Quién no conoce algún dicho o refrán que tenga un componente culinario o gastronómico? Hoy vamos a repasar algunas de las expresiones más utilizadas en nuestro día a día, y que tienen alguna relación con la comida. Seguro que os sorprenderéis con el origen de alguna de ellas. Hagamos el repaso.

 

“A cada cerdo le llega su San Martín”

Una frase que se suele usar para indicar que si alguien ha hecho algo malo, al final acabará pagándolo. Gastronómicamente hablando, su origen se remonta a que el día 11 de noviembre, San Martín, en honor de Martin de Tours, era una fecha típica para la matanza del cerdo en muchos pueblos. Curiosamente, en Francia tienen casi el mismo refrán, por el mismo motivo, “à chaque porc vient la Saint Martin”.

 

No todo el monte es orégano

Una expresión muy mediterránea, y que se utiliza para indicar que porque hayas tenido suerte en algún momento, no siempre será así. También para indicar que no siempre las cosas son tan fáciles. Su equivalente no culinario sería “No es oro todo lo que reluce”. Pero, ¿es tan valioso el orégano como el oro? Claramente no, pero en la antigüedad sí que se le atribuían numerosas cualidades medicinales, y de ahí su noción de valor, que pasó al dicho. Por cierto, la etimología de la palabra es griega y significa “planta que alegra el monte“.

 

A falta de pan buenas son tortas

Viene a significar que nos conformemos con lo que tenemos o con lo que nos han dado, a falta de algo mejor. Su origen podría tener que ver con una forma de hacer pan en forma de torta, que era menos sabrosa, pero más duradera que el pan tradicional. También se dice que la reina María Antonieta de Francia, comentó ante las quejas de su pueblo por hambre, que por qué no comían tortas en vez de pan. Parece, que la historia y el pueblo francés, la hicieron pagar esa insensibilidad con el tiempo… 

 

Dar Calabazas

Lo peor que te puede ocurrir cuando te gusta alguien y le propones una cita. Significa que te han rechazado en una proposición amorosa, y su origen es variado. Podría remontarse a la antigua Grecia, donde se pensaba que la calabaza era “anti-afrodisíaca“. Si te daban calabaza, adiós a tu líbido. De ahí, ya en la edad media, se asociaban las pepitas de calabaza a las cuentas de los rosarios. Así que pensar en calabazas, era tratar de evitar el “pecado“. Por último, parece que en Cataluña, si al ir la pedir la mano de una futura esposa, te ponían de comer calabaza, en fin, mejor que te olvidaras del asunto.

 

¡Vete a freír espárragos!

Una versión, poco usada ya, de ¡déjame en paz! o de la más habitual ¡vete a… y lo que queráis después! Básicamente se refiere al hecho de enviar a la persona que nos está molestando a hacer algo inútil o tedioso para que nos deje en paz. Supongo que hace años, freír espárragos era bastante más tedioso que ahora, que los compramos ya limpios y casi listos para usar. La realidad es que unos espárragos verdes a la plancha están buenísimos y tampoco se tarda tanto, ¿no?

 

Estar a la sopa boba

Hoy en día viene a significar que vives sin hacer nada o expensas de los demás. Su origen viene de las sopas que se hacían con restos de comida en tabarnas, conventos, etc… y que se dispensaban a los pobres. También se ofrecía a los sopistas, que eran cantantes que ofrecían su arte a cambio de la sopa boba. 

Por supuesto, la lista es mucho más extensa. Os animo a que dejéis vuestras frases y si podéis su origen en los comentarios. 

 

Fuente: www.directoalpaladar.com

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Frutos Herranz

27 marzo de 2014

Nacido en Hoyuelos, pedanía de Santa María La Real de Nieva, en 1927. Se estableció en Madrid donde se formó profesionalmente, recibiendo en 1955 la oferta profesional para viajar a Torremolinos (Málaga) para dirigir una cafetería de carretera que se encontraba junto a una gasolinera en el trayecto de Torremolinos a Málaga. Pronto vio la ocasión de establecerse y volvió a Madrid en busca de su novia de siempre con la que se casó y alquiló el negocio a su propietaria transformándolo en un pequeño restaurante de cuatro mesas que amplió en dos ocasiones, y donde forjó su fama con especialidades propias de la cocina de su tierra de origen, como el cochinillo o el cordero asados en el horno de una panadería cercana.

 

Con la infatigable ayuda de Raquel, su esposa, primero desde la cocina y después en la caja, fue consolidando un restaurante que dio a conocer los asados y las carnes al público malagueño, más habituado a consumir los pescados de la zona.

 

En 1968 abrió la primera versión del actual emplazamiento, que consistía en una plataforma de cemento cubierta por unos toldos y anexa a una barra y una cocina, que por la noche se cerraban con unas persianas metálicas y que solo se podía utilizar durante los meses más cálidos. Aprovecharon los meses del otoño e invierno de 1969 para hacer el cerramiento del local que les permitió en marzo de 1970 instalarse definitivamente.

 

Treinta y cinco años después, con dos ampliaciones más a la espalda, Frutos Herranz dejó un restaurante consolidado en la cima del reconocimiento de la sociedad malagueña y ampliamente conocido fuera de la provincia por los visitantes de la Costa del Sol, que vienen a degustar los asados y las carnes los primeros, y los pescados y mariscos de la zona los segundos. Y durante todos estos años, supo acometer las reformas necesarias para adaptar el negocio a los gustos de un público cada día más exigente y más formado en las cuestiones culinarias, convirtiendo un “chiringuito” en un restaurante actual, adecuadamente profesionalizado.

 

Durante todos estos años, no olvidó sus orígenes, y por ello nunca faltó de su carta el cochinillo asados al estilo segoviano y el acueducto en el logotipo, presidiendo la imagen de la casa.

 

Hoy, nueve años después de su fallecimiento, sus hijos seguimos su ejemplo, al frente del negocio.

 

Frutos herranz

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Premios Primer Plato

03 marzo de 2014

En octubre pasado recibimos de PrimerPlato.com el galardón al mejor restaurante de cocina tradicional de Málaga, otorgado por la puntuación que los usuarios de esta web nos han concedido.

 

Aquí tenéis el enlace de la noticia

 

Y este es el enlace de nuestra entrada en PrimerPlato.com donde podréis incorporar vuestros comentarios

 

 

 

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